Lenguaje de signos

lenguadesignosNo me preguntéis por qué, pero la semana pasada me apeteció empezar a aprender lenguaje de signos. Sí, alguna gente aprende inglés, francés, alemán… a mí me apetecía experimentar con los signos. No sé, es algo que he visto incontables veces con mucha curiosidad. Ya sabéis, el típico interprete que sale en algún comunicado importante, haciendo señas y movimientos de un lado para otro y del que no entiendes ni papa. O la típica mujer que traduce una película en la esquina inferior de la televisión con gestos y signos a una velocidad vertiginosa.

Siempre me había causado una gran curiosidad. Y de hecho ya no solo es por mí. ¿Y si algún día me hace falta?, o ¿y si algún día conozco a alguien con quien pueda comunicarme mediante signos? Puede que se de la casualidad.

No es que me haya apuntado a una academia o algo así. Tampoco quiero aprender el lenguaje a nivel experto. Solo me apetece descubrir un poco del amplio abanico de signos que existen. Ya que vivimos en la era de la información al alcance de la mano, ¿por qué no? Así que (algo aburrido, también tengo que admitirlo), me puse a buscar en YouTube algún vídeo que enseñase cosas básicas del lenguaje. Y me impresioné a mí mismo después de veinte minutos sabiendo saludar y presentarme diciendo mi nombre si quisiese. Y pienso: «uhmmm, parece fácil». ¡Já! Pasan un par de días y veo más vídeos, y empiezo a ver cómo se puede complicar de verdad. Aprenderse el alfabeto dactilológico puede ser fácil, aprenderse palabras sueltas o colores también puede ser fácil, construir frases y hacerlo con soltura, eso sí es difícil.

discriminación-lengua-signes_thumb_1413449222
Alfabeto dactilológico

Ahora admiro un poco más a la gente que usa el lenguaje de signos. Resulta bastante complejo. Sobre todo realizarlo con la soltura y la velocidad a la que hablarías con otra persona. Hay un montonazo de signos. Es como otra lengua más en sí misma. E incluso, intentando reproducirlos, me doy cuenta de lo complicados que son algunos. Por la posición de los dedos, o el movimientos de las muñecas. Y también, otra cosa de la que me doy cuenta, cuando llevo 10 minutos haciendo gestos, es de lo que cansa. Parece que no, pero poco a poco se va acumulando una presión en las manos ciertamente incómoda.

De momento no llevo mucho. Por no decir que llevo prácticamente nada. Todavía no me sé todas las letras. Tampoco sé contar bien en lenguaje de signos (que parece que no, pero es más complejo que subir los dedos uno a uno como si hicieses matemáticas sencillas). Ni me sé todos los meses del año. ¿Algunos días de la semana? Sí, es posible. ¿Los colores? También solo algunos. Y después cosas sueltas, por supuesto; miembros de la familia, un puñado de acciones, algún que otro verbo… Es muy interesante. Y divertido. Mola. He practicado un par de veces delante del espejo (me recuerdo a mí mismo como si fuese un Sim subiendo su habilidad de carisma). Quizá se me está yendo un poco la cabeza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s