El maltrato a los hombres existe (y nadie les defiende)

Violencia al hombre

Soy consciente de que abriendo este tema en el blog, con esta entrada, me estoy metiendo quizás en un enredo importante. Sé también lo delicado que es este asunto y tampoco es que yo sea nadie para hablar de ello, pero bien es cierto que desde un tiempo a esta parte es algo sobre lo que he estado meditando detenidamente, y de una forma u otra es algo que me rodea y con lo que tengo ciertas discrepancias. Hoy quiero hablar del maltrato a los hombres (sí, porque este también existe). Y el principal motivo para querer hablar de ello es, precisamente, que casi no se habla de ello.

Por suerte esto está cambiando. Desde no hace mucho alguna gente ha comenzado a comprender esto y ha intentado mostrarlo y llevar la verdad de un maltrato silencioso al mundo, sacarlo a flote. Por si no estáis al tanto, el maltrato al hombre existe. Estoy hablando de maltrato por parte de una mujer a un hombre. Más concretamente en una relación de pareja, claro. Igual que existe la violencia hacia la mujer, y hay hombres maltratadores, por supuesto. Y esto quiero dejarlo claro por si llegas hasta aquí y, por alguna razón extraña, crees que yo no estoy a favor de la defensa de la mujer contra la opresión, el machismo, o el maltrato (cosas que muy a menudo, por desgracia, van todas de la mano). No, por supuesto que estoy a favor de esa defensa. Y me apena ver los resultados de mujeres que mueren en manos de sus novios o sus maridos. Actos deleznables sin sentido que ojalá no ocurriesen, pero siguen ocurriendo. Una lacra que arrastramos muy hondo desde nuestro pasado, me supongo…

Sin embargo esta entrada no va sobre eso. No va sobre ese maltrato hacia la mujer porque soy muy consciente de que ya se habla mucho de eso y se defiende. Correcto. Y las mujeres hacen actos y se reúnen, protestan, hay un número disponible para su protección, etcétera… Quiero hablar sobre el maltrato hacia los hombres porque, y siento tener que decir esto; estamos indefensos (me incluyo como hombre que soy). Ya, y sé que os sonará ridículo a muchos. Pero si nos quitamos los prejuicios de encima, y esos estandartes arcaicos de nuestro pasado, y vemos con claridad, nos damos cuenta de que es cierto, los hombres estamos indefensos (y no, no tenemos que ser rudos y fuertes y no llorar nunca, también podemos ser victimas, porque no todos los hombres son unos cabrones maltratadores y machistas). Incluso la propia ley que hay ahora mismo en España se vuelca totalmente en desfavor a los hombres, dando un poder descontrolado a la mujer en caso de que ella quiera arruinarle la vida a su pareja. Y menciono esto porque si una mujer quiere (aunque su pareja/marido no tenga culpa de nada), le puede arruinar la existencia con bastante facilidad. Y parece que nadie se da cuenta.

Existe un artículo muy bueno (este) en el que se habla mucho mejor al respecto de todo esto. Os recomiendo leerlo. Y a mí no me tengáis muy en cuenta, pues todo esto que digo no lo tengo ensayado ni preparado. Es más bien una acumulación de pensamientos arrastrados. Por cierto, si no lo sabíais, el año pasado durante el 2015, murieron asesinados por su parejas un total de 29 hombres. Un dato escalofriante que ninguna televisión ni periódico físico se encarga de hacernos llegar. No veréis en las noticias nunca una noticia de este tipo (y ningún organismo oficial se encarga anualmente de recoger este dato de muertes). Ni siquiera cuando un hombre muere sospechan que sea un caso de maltrato (cuando en cambio al revés la sospecha hacia el hombre como asesino es inminente). Con esto quiero decir que la violencia machista, o la violencia hacia la mujer, se protege y se castiga, e incluso se le da una importancia extrema en los medios, mientras que con la inversa, la violencia hacia el hombre, no se hace absolutamente nada. Nadie se levanta y protesta. Nadie crea una ley que nos proteja. No se abre un número público 24h ni se defienden estos casos. Si eres hombre, y tu pareja te maltrata, sencillamente, te vas a joder. Por poner un ejemplo, si llamas al 016 (teléfono de atención a la mujer maltratada de violencia de género) aludiendo que eres un hombre maltratado, lo único que harán es pasar de ti. Así de crudo.

Por si fuera poco, los hombres cargamos con esa idea de que somos los valientes y los fuertes. A nadie le gusta un hombre débil y sometido. Si estás siendo maltratado, apenas importa que lo cuentes, porque nadie te creerá o peor aún, se mofarán en tu cara de lo patético que eres. Incluso en la propia calle, si tu novia o mujer te golpea, te insulta, te oprime, o te hace quedar en ridículo, todos se reirán de ti. Nadie acudirá en tu ayuda. Y lo más triste es que esto ha sido demostrado una, y otra, y otra vez con idénticos resultados. ¿Por qué? ¿Por qué esto sí y lo otro no? ¿Por qué aceptamos que un hombre sea insultado, pegado y ridiculizado por su pareja, y cuando es al revés nos llevamos las manos a la cabeza y buscamos proteger a la victima? ¿Por qué no podemos tomarnos este tipo de violencia como lo que es, venga de donde venga? Es violencia de género. Violencia. Da igual si a un hombre o a una mujer, en los dos casos está mal. Pero nuestra sociedad absurda nos hace ver una como ridícula y la otra como una aberración.

No existen leyes que defiendan al hombre. Incluso la propia ley nos deja fuera del plano, pues como está escrita desde 2004, la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género dice que violencia de género es sólo “aquella que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión”. Y esto no tiene sentido. La violencia de género no es eso. Género es una palabra que alude a ambos géneros o sexos, tanto hombres como mujeres. ¿Cómo pueden llamarla así, si solo van a dar protección a uno de los géneros? ¿No debería llamarse de otra forma? En fin, esto sigue y sigue y me temo que es un tema muy amplio y del que no tengo los conocimientos necesarios ni la voluntad como para defenderlo como es debido. Supongo que con esta entrada solo quiero poner de relieve este asunto, porque pasa inadvertido o no se le da la importancia que debería tener (aunque como digo, alguna gente empieza a despertar, tal y como lo hicieron en su día con la violencia hacia la mujer, ¡y menos mal! Hasta se está intentando arreglar este problema y dar algún tipo de ayuda con asociaciones como esta, y se empiezan a ver algunas campañas tan llamativas como la de Dont Mancriminate). Si habéis llegado hasta aquí quizás es un primer paso si desconocíais este tipo de violencia o, peor aún, os hacía gracia, y ya habré conseguido al menos un objetivo noble por hablar sobre ello.

Como he ido recalcando a lo largo de estos párrafos y desde los enlaces externos a otras páginas, la violencia doméstica es violencia. No debería distinguirse entre sexos. La violencia hacia ambos géneros es sumamente importante y nefasta y las dos deberían tener el mismo grado de protección y respeto (y no puede ser que yo sea el único que ve esto así, ¿no? Quiero decir, ¿qué opinión tenéis vosotros al respecto? Podéis aportar argumentos o dejar vuestra postura en los comentarios de la entrada, siempre desde el respeto y lo razonable y lógico, por favor). Yo veo que hemos progresado como sociedad con los años en este asunto, no hay duda, pero todavía falta un trecho enorme por recorrer (y todavía se siguen cometiendo errores), y solo abriendo los ojos y tratando las cosas tal y como son avanzaremos hasta lograr el equilibrio. Todos podemos ser victimas. Todos merecemos tener a nuestro alcance una protección justa si llega la terrible hora de necesitarla.

Anuncios

2 thoughts on “El maltrato a los hombres existe (y nadie les defiende)

  1. La indiferencia ante la violencia de la mujer hacia el hombre es una consecuencia de la cultura machista, que en este caso se vuelve en contra del hombre. Se puede ver incluso en las series y películas. Si un hombre golpea a una mujer, la situación es mostrada como dramática. Si una mujer golpea a un hombre, la situación es mostrada como cómica.

    Se ha insistido tanto en la aberración que supone la violencia hacia la mujer, que muchos parecen entender el mensaje contrario: la violencia hacia el hombre está permitida.

    Recuerdo un par de escenas de Terminator 2 que me llamaron mucho la atención. James Cameron es un excelente cineasta, pero también es un demagogo explotador de todo lo considerado políticamente correcto.

    John Connor niño le explica al Terminator que no debe matar. En la siguiente escena, el niño le reitera la orden. El Terminator baja del auto y balea en las piernas al pobre anciano que cuida la entrada al hospital. Comentario (supuestamente gracioso) del Terminator: “Vivirá”.

    Más adelante, algunos enfermeros intentan detener al Terminator. Éste los levanta por el aire y los estrella contra la pared. Como mínimo los ha enviado al hospital. Entonces (atención) aparece una enfermera. El Terminator analiza con sus sensores que se trata de un humano de estructura más débil. Delicadamente le apoya una mano en la cara y la empuja suavemente hacia atrás, de modo que la mujer sólo cae al suelo. Y eso es todo.

    Más adelante, ya en la cochera del hospital, el Terminator hace salir del vehículo al chofer de una ambulancia y lo proyecta violentamente contra una columna.

    A este tipo de disparates se llega con tanta insistencia en la no violencia hacia la mujer, cuando lo que deberíamos promover es la no violencia hacia quienes, por las razones que fueren, están en situación de indefensión.

    Lamentablemente, la cultura machista hace que la mayoría de los hombres prefieran sobrellevar en silencio la violencia (física o verbal) ejercida por su pareja, antes que reconocerse “indefensos”.

    • Acertadísimo ejemplo el que mencionas de Terminator 2, Guillermo. Me acuerdo de la escena y no había reparado en ello, y eso que es una peli que ya he visto unas cuantas veces. Al parecer sí, incluso en el cine encontramos ejemplos de esto, porque está tan dentro de la sociedad que ya es normal verlo en la pantalla grande o en la televisión.

      Hace poco hubo un contrapunto a esto. Tarantino, que es muy de ir a lo suyo, en su última peli; The Hateful Eight (Los odiosos ocho), le hizo de todo al personaje femenino protagonsita, interpretado por Jennifer Jason Leigh. En ese caso es una mujer rodeada de hombres y muchas veces sale malherida y golpeada muy fuerte. Al parecer eso no gustó al público más conservador. No se suelen dar muchos ejemplos como este último, por eso lo menciono, me resultó bastante curioso. Gracias por tu observación, ¡un saludo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s