5 mini series que te encantarán

¿Qué tal el verano? Yo por aquí, que entre día y noche de calor, llevaba ya un tiempo con la idea de este vídeo rondando por la cabeza. Últimamente vivimos rodeados por un avalancha de series. Están en todas partes, se emiten a diario y año tras año renuevan sus temporadas. Es fantástico, en ellas hay un montón de geniales historias por descubrir, pero… también es un tanto estresante. La ansiedad por no tener tiempo para verlas todas, la rapidez con la que salen.

Por ello en los últimos tiempos estoy empezando a ser bastante selectivo y cada vez creo que tengo menos paciencia con las series que se alargan hacia ningún lado. Seguir el hilo de una historia durante tres, cuatro, o cinco años, puede estar bien, pero cuando la cosa se extiende a los ocho años o más… Pues como que cansa, ¿no?

Dado el caso, he encontrado en las mini series la solución a mis problemas. Cada día me están gustando más. Son cortas, van al grano, y lo mejor de todo, no les sobra metraje. Además, las puedes ver en apenas unas pocas horas de tu tiempo y después pasar a otra cosa. Así que, como ya estáis viendo, tenía ganas de hacer un vídeo recomendando 5 de ellas. Espero que si no las conocíais os animéis a darle una oportunidad, porque todas merecen la pena, bajo mi humilde opinión.

¡Aquí os van…!

[5 mini series que te encantarán]


¿Qué otras mini series recomendaríais vosotros?

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Reescribir el final de las series

Reescribir el final de las series

Siempre al llegar al final de una etapa de nuestras vidas, solo quedan los buenos momentos, aquellos que por más tiempo que pase, jamás se olvidan.

Ángel G. Márquez Fiscal

Quiero que tengáis esta frase en cuenta a partir de hoy. Quiero que seáis conscientes de la existencia de este hecho. Sí, porque es cierto, cuando una etapa termina, nos quedamos con los buenos momentos. Siempre, pase lo que pase. Y menos mal, porque si no hiciésemos eso, no sé dónde acabaríamos…

Es muy bonito que nos quedemos con lo bueno, cierto. Pero si pasan cosas malas, por mucho que queramos recordar solo lo bueno, siempre nos quedará esa espinita clavada de malos momentos. Y esto, como todo en la vida, se puede aplicar a muchos ámbitos. Lo que quiero decir es que esta misma filosofía quiero aplicarla a las series. Sí, a las series de televisión. Soy tan aficionado a ellas como a ver buen cine. Me encantan; de cualquier género, duración, ambientación… Si es buena, quiero verla. Y ya puedo decir que he visto un puñado de muy buenas series hasta la fecha. Por suerte, la televisión está viviendo una edad de oro desde que se estrenara allá por el año 1999 la valorada Los Soprano. Desde entonces, montones de buenas series han ido yendo y viniendo.

Ha habido series muy buenas y series muy malas. Pero, ¿qué pasa con esas series que empiezan siendo bestiales, y terminan por perder el rumbo e irse a pique? Esa clase de serie de la que te enamoras, esa que apuntas en tu lista de favoritas, y con el paso del tiempo, de las temporadas, e incluso de su final, te das cuenta que ya no valen nada, que perdieron por completo su esencia y su calidad. Entonces reflexionas y crees que has perdido el tiempo. Y (al menos para mí), siempre se repite una sensación. Un pensamiento; «podían haber terminado justo aquí, y la serie hubiese sido una maravilla». ¡Exacto! Muchas de estas series se alargan indebidamente y se matan a sí mismas. Y siempre hay un punto exacto en el que deberían haber culminado. Hoy quiero repasar/analizar cuatro ejemplos de series que podrían haber sido gloriosas, y terminaron por suicidarse con torpeza ellas solitas (y tranquilos, esta entrada está libre de spoilers).

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